domingo, abril 23, 2006

Siempre el ser humano vivió preocupado. O sea, sin saber como ocuparse de los problemas que suelen acosarlo. Resulta lógico, en tanto el hombre es una de las minoritarias especies que nace antes de estar preparada para sobrevivir por cuenta propia y es la única cuyos progenitores no vienen “programados” para saber bien como cuidar a sus “pichones” para que sobrevivan. Cuando tienen suerte, aprenden hacerlo bajo la guía de la madre, la suegra o el pediatra. A partir de ahí, mucho será lo imprevisible. (Sergio Rodríguez, en clarín 31/03/2002)